|
Futuro de la Política Lingüística - Proyecto 2005-2009 de la Viceconsejería de Política Lingüística (pdf, 818 kb)
En los últimos veinticinco años, las autoridades públicas y la sociedad han hecho un gran esfuerzo en la promoción del uso del euskera. Uno de los cambios más significativos ha sido el crecimiento en el número de vascoparlantes: los euskaldunes hemos pasado de ser uno de cada cinco a uno de cada tres. Además, esa proporción se incrementa notablemente entre los jóvenes (entre quienes comienzan hoy sus estudios universitarios, son más los vascohablantes que quienes no saben euskera). Ese factor, forzosamente, actuará en el inmediato futuro en favor del prestigio social del euskera.
Asimismo, en determinados ámbitos de utilización, el euskera ha mejorado ostensiblemente: especialmente en la educación, también en la administración y en los medios de comunicación, y ni que decir tiene en la literatura. Pero sabemos, del mismo modo, que en los ámbitos no formales, así en el círculo de amistades como en el mundo laboral, tanto en el ocio como en el ambiente familiar, el uso crece mucho más moderadamente.
Ahora que el Plan de Normalización del Uso del Euskera (EBPN) ha cubierto un trayecto de seis años, nos hallamos en un momento adecuado para un debate de este tipo. Ya que, en el territorio en que es oficial, a pesar del innegable efecto de las leyes aprobadas, la situación que se vive entre el euskera y el castellano sigue siendo diglósica, esto es, el castellano, en la práctica cotidiana, es el idioma de uso culto. Por tanto, en aras a continuar avanzando con ilusión en la normalización de la lengua vasca., será necesario reorientar las líneas de trabajo y, en definitiva, imprimir un nuevo impulso a la política lingüística, fortaleciendo, al mismo tiempo, la cooperación interinstitucional y la colaboración entre los diversos agentes sociales.
Es por ello que la Viceconsejería de Política Lingüística plantea una reflexión que debería de ser tan amplia como fuera posible en cuanto a los temas de análisis, y todo lo abierta posible en cuanto a los participantes. Así, además del mundo del euskera, también deberá tener cabida en esta iniciativa, ineludiblemente, el mundo del castellano. Instituciones públicas, educación, cultura, medios de comunicación, empresas, partidos políticos, sindicatos, asociaciones sociales y económicas, sectores de actividad vinculada al euskera…: todos los ámbitos deben tener cabida en este debate crítico, transparente y carente de perjuicios, abierto a otras propuestas y sugerencias de cara a fijar las líneas de trabajo y establecer las prioridades para el futuro.
A través del documento presentado hoy, la Viceconsejería de Política Lingüística quiere presentar sus compromisos para avanzar en el uso del euskera y dar un salto cualitativo en su normalización. En nuestra opinión, la llave maestra del futuro del euskera está en influir en la conciencia lingüística, implicación y compromiso de la ciudadanía. Son muchas las tareas que se deben llevar a cabo desde la política, desde las leyes y desde las administraciones, pero lo verdaderamente decisivo es la lealtad que cada una profesemos al euskera.
En ese sentido, resultará clave acrecentar la implicación de quienes son capaces de utilizar este idioma, fortaleciendo su vinculación al propio idioma y su autoestima, promoviendo el uso prioritario del mismo y creando núcleos donde el uso del euskera sea hegemónico. En esta iniciativa también deberá tener cabida, ineludiblemente, el mundo del castellano.
Consideramos igualmente imprescindible fortalecer la presencia del euskera en ámbitos tanto formales como informales: mundo laboral, nuevas tecnologías, ocio (compactar el mercado cultural en euskera y prestigiar sus productos) y dentro de la administración -tenemos que lograr que el euskera sea un idioma de trabajo-. Al mismo tiempo, será capital amoldarse a las nuevas necesidades de una sociedad en la que la euskaldunización-alfabetización de adultos cambia constantemente: la inmigración, glosarios y materiales adecuados para el mundo laboral. Por otro lado, la estandarización debería prestar mayor atención a aquello que el lenguaje de la calle no halla en el euskera y busca en el idioma hegemónico: expresividad polivalente.
A su vez, y puesto que es responsabilidad de los poderes públicos ofrecer a la y los ciudadanos que deseen vivir en euskera la posibilidad de hacerlo y preservar los derechos lingüísticos, se organizará un servicio destinado a amparar los derechos lingüísticos de la ciudadanía. No en vano parece que quien aporta dos idiomas ve duplicadas sus obligaciones, en tanto que sus derechos, en cambio, se reducen a la mitad. El nuevo servicio tendrá dos misiones: defender los derechos lingüísticos de las y los ciudadanos y paralelamente, ofrecer apoyo y consejo para superar y reconducir toda vulneración.
Para que la política lingüística a implementar sea eficaz y exitosa, sin embargo, es imprescindible que reconstruyamos el consenso. Nos falta algo absolutamente necesario: un amplio acuerdo sociopolítico en pro del euskera en el que se impliquen ciudadanos, agentes políticos, económicos y sociales comprometidos a trabajar conjuntamente.
PRINCIPALES LÍNEAS DE ACTUACIÓN
1. El Gobierno Vasco y la Administración vasca deben proseguir de forma aún más eficaz su labor por la normalización del euskera, considerando la política lingüística como línea transversal en su seno.
2. Tratar de que se acreciente el compromiso de los partidos políticos, sindicatos y agentes sociales y económicos con la normalización del euskera.
3. Obtener la implicación de la comunidad castellanohablante, tanto en el camino de la normalización del euskera, como en el esfuerzo por encauzar la información relativa al mundo del euskera.
4. Acrecentar la implicación de quienes son capaces de utilizar el euskera, fortaleciendo su vinculación al propio idioma y su autoestima, promoviendo el uso prioritario del euskera y creando núcleos donde el uso del euskera sea hegemónico.
5. Elaborar y transmitir sistemáticamente a la sociedad un discurso integrador y atractivo en torno al euskera.
6. Bajo la guía del Gobierno Vasco, fortalecer, a través de HAKOBA (Comisión para la Coordinación de los Poderes Públicos), la coordinación y cooperación entre los poderes públicos en lo relativo a la política lingüística.
7. Fortalecer los organismos de iniciativa social y encauzar su aportación, siempre como elemento complementario de la política lingüística diseñada por los poderes públicos.
8. Compactar, ampliar y normalizar el mercado cultural en euskera, de forma que consigamos satisfacer en euskera una parte significativa de las necesidades de los consumidores culturales (siguiendo las líneas de trabajo establecidas en el Plan Vasco de la Cultura).
9. Fomentar y amparar, con arreglo a criterios de excelencia, las aportaciones de calidad elaboradas y puestas en circulación en euskera.
10. Reforzar las estrategias destinadas a la difusión internacional de los productos culturales y de sus creadores (una política de comunicación eficaz, traducción, promoción…).
11. Llevar a cabo una reflexión que conduzca a evitar que el euskera normalizado y el de la calle se distancien entre sí, y prestar una especial atención al lenguaje informal.
12. Sin eludir la autocrítica y el debate, y con la flexibilidad que requieren los procesos sociales, tratar de armonizar las leyes y resoluciones.
13. Impulsar la reflexión y el debate en materia de política lingüística, redefiniendo en la medida que corresponda, y si fuera preciso, las estrategias, líneas de trabajo y prioridades.
14. Impulsar una actitud política y social favorable al euskera, y trabajar en pos de un nuevo acuerdo político y social en torno a la normalización del euskera.
15. En colaboración con la Dirección de Inmigración y las asociaciones de inmigrantes, afrontar el asunto de la inmigración de modo eficaz e integrador.
16. Elaborar, en el terreno de la euskaldunización y alfabetización de adultos, una oferta de enseñanza adaptada a las necesidades de la sociedad y de los alumnos.
17. Acrecentar la presencia del euskera en los medios de comunicación e impulsar los medios de comunicación en euskera.
18. Promover la continuidad del euskera en el ámbito familiar, impulsando planes destinados a reforzar su uso en las relaciones entre los jóvenes y a lograr que el euskera sea el primer idioma de los hijos en las familias de nueva creación.
19. Impulsar acciones sistematizadas destinadas a aumentar el uso del euskera en el área socio-económica, organizando la implicación y participación directa de organismos, asociaciones, sindicatos, etc.
20. Fortalecer los planes de uso del euskera de las administraciones, adoptando, con el fin de que pase a ser lengua habitual de trabajo en cada vez más áreas administrativas.
21. Prestar especial atención al desarrollo de medidas para garantizar el futuro del euskera en las zonas con mayor densidad de vascohablantes.
22. Organizar un servicio destinado a amparar los derechos de los ciudadanos que deseen vivir en euskera.
23. Desarrollar nuevos recursos, instrumentos y aplicaciones en euskera para las nuevas tecnologías de información y comunicación.
24. Impulsar la acción de fomento del uso del euskera en la totalidad de su ámbito territorial, encauzando la colaboración con las instituciones y asociaciones de Iparralde y Navarra.
25. Incrementar la presencia del euskera también más allá de los límites de nuestro territorio, para lo cual, entre otras acciones, se reforzará la colaboración con las casas vascas y el programa universitario de lectorado.
26. Impulsar la labor del Consejo Asesor del Euskera (EAB), tanto en lo relativo a las comisiones de seguimiento como a las comisiones específicas.
27. Fortalecer la relación con los organismos que llevan a cabo políticas de fomento de las lenguas minorizadas en España y en el ámbito internacional.
28. Realizar una evaluación de las convocatorias de subvención que han cubierto ya un recorrido.
29. impulsar la extensión -siempre bajo criterios de calidad- del uso del euskera en la cartografía, señalización viaria y paisaje lingüístico.
30. Emitir un mensaje en pro del uso destinado a quienes saben euskera, así como hacer llegar al mundo no vascohablante la información relacionada de manera atractiva.
31. De la mano de la Academia de la Lengua Vasca y en colaboración con determinadas asociaciones, planificar y promover las labores de estandarización, modernización y normalización del corpus del euskera.
32. Impulsar investigaciones orientadas a obtener información acerca de la evolución sociolingüística (Sistema de Indicadores Lingüísticos de Euskal Herria - EAS).
33. Profundizar en las líneas de trabajo marcadas por el Consejo Asesor del Euskera (EAB) en orden a garantizar y preservar la calidad del euskera.
|